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sábado, 8 de diciembre de 2012

Historia alternativa sobre la foto

Según Silva, Carter estaba bastante sorprendido, puesto que era la primera vez que veía una situación real de hambruna, por lo que hizo muchas fotos de niños hambrientos. Silva comenzó también a tomar fotografías de niños en el suelo, como llorando, que no se publicaron. Los padres de los niños estaban ocupados recogiendo la comida del avión, por lo que se habían desentendido de momento de los niños. Esta era la situación de la niña de la foto hecha por Carter. Un buitre se posó detrás. Para meterlos a ambos en cuadro, Carter se acercó muy despacio para no asustar al buitre, e hizo la foto desde unos 10 metros. Hizo algunas tomas más y el buitre se fue.




Dos fotógrafos españoles que estuvieron en la misma zona por aquellas fechas, José María Arenzana y Luis Davilla, sin conocer la fotografía de Kevin Carter, tomaron una imagen en una situación muy similarSegún narraron en varias ocasiones,1,2,era un centro de alimentación, y los buitres acudían por los desperdicios de un estercolero:
le llevaron a él y a Pepe Arenzana a Ayod, donde estuvieron casi todo el tiempo en un centro de alimentación donde acude gente de la zona. En un extremo de ese recinto, se encontraba un estercolero donde tiraban los desperdicios e iba la gente a defecar. Como estos niños están tan débiles y desnutridos se les va la cabeza dando la sensación de que están muertos. Como parte de la fauna hay buitres que van a por esos restos. Por eso, si tú coges un teleobjetivo, aplastas la perspectiva con el niño en primer plano y de fondo los buitres y parece que se lo van a comer, pero eso es una absoluta patraña, quizá el animal esté a 20 metros.

Chica Afgana del National Geographic

QUE PASADA!!!!

Esta chica misteriosa que fue portada en Junio de 1985 de la revista “National Geographic”, cautivó a todo el mundo a través de esa mirada magnética y profundos ojos verdes que transmitían la dura vida que había llevado. Sus padres murieron durante los bombardeos de la Unión Soviética contra Afganistán y junto a su hermano, viajaron a principios de los 80 a través de las montañas, hasta un campo de refugiados en Pakistán, Nasir Bagh.
Sharbat Gula, la chica afgana de National Geographic
El fotógrafo Steve McCurry le realizó algunas instantáneas cuando tenía aproximadamente 12 años, en 1984. Desde ese momento, y tras su posterior fama, se le llamó “la chica afgana” hasta que se pudo identificar de nuevo en el año 2002 durante unos viajes que realizó Steve McCurry de nuevo a Afganistán.
Se utilizó una técnica biométrica de reconocimiento de iris para aseverar que efectivamente, habían dado con la verdadera chica afgana, pues tuvieron algunos falsos avisos e incluso alguna mujer se presentó haciéndose pasar por ella.

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Sharbat Gula, que así se llama en realidad, pertenece a la etnia Pashtun. Se casó a los 16 años con Rahmat Gul y en 1992 volvió a Afganistán. Tiene tres hijas: Robina, Zahida y Alia (otra cuarta falleció con 8 meses), para las que tiene deseos de que obtengan la educación que ella no pudo disfrutar.
Sharbat Gula se dejó fotografíar para la revista después de tanto tiempo cuando fue identificada, aunque ha preferido seguir en el anonimato.

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La imagen de Sharbat supuso el símbolo de la tragedia en Afganistán y de todos los refugiados en el mundo. Es la portada más famosa de National Geographic, al ser la más reconocida.
Se le ha llegado a dar el sobrenombre de “La Gioconda del siglo XX”, ya que sus ojos, reflejan muchas emociones y sentimientos a la vez: el miedo, la fuerza, la incertidumbre, el desafio, pero sobre todo, las ganas de luchar por la vida. ¿A vosotros qué os transmite?

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viernes, 7 de diciembre de 2012

Pobreza

       

La semana pasada, a raíz de un tuit de Zuriñe, una chica vasca que pedía juguetes para los Reyes de sus hijos, a unas amigas y a mí se nos ocurrió montar una campaña para el reciclaje de juguetes, http://nosinjuguetes.es/, una idea desde luego poco original, aunque, tal como está el patio, creo que viene bien reinventar la gaseosa. Y en estos primeros días de agitación (gracias a todos), he observado que muchas de las personas que necesitan juguetes se avergüenzan de tener que pedirlos, lo cual me parece el más perverso efecto de la crisis. En esta sociedad enferma en la que la única medida de valor es el dinero, la inmensa y creciente oleada de parados, de contratados por sueldos de miseria y de jubilados sin recursos sufre el doble castigo de la pobreza y la culpabilización.
         Qué mundo tan absurdo: los máximos responsables de esta crisis carnicera están tan campantes y aún no se han excusado por lo que han hecho, pero las víctimas de sus desmanes se sienten culpables por pedir juguetes para sus niños. Hay que luchar contra ese sentimiento de humillación, que es la peor trampa, la más destructiva. El digno coraje de Zuriñe es un ejemplo.
         Ser pobre es un problema, a veces una tragedia, pero desde luego no es una indignidad. Por eso también me inquietó que algunos dijeran: “¿No es una frivolidad regalar juguetes con la que está cayendo?”, como si los pobres solo pudieran aspirar al extremo utilitarismo del kilo de garbanzos más barato. A la caspa y la pena. Ni hablar: hay que aspirar a todo. Como en el cuento del mercader árabe que entró en una ciudad un día de mercado y le dio a un mendigo dos monedas de cobre. Al irse, horas más tarde, se lo volvió a cruzar, y le preguntó qué había hecho con el dinero. Y el hombre contestó: “Con una moneda compré un pan, para tener con qué vivir, y con la otra una rosa, para tener por qué vivir”. Pues eso.

POBREZA:  Articulo del pais